Metodología - L10N
18360
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-18360,page-child,parent-pageid-18364,cookies-not-set,,qode_grid_1200,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-17.2,qode-theme-bridge,qode_advanced_footer_responsive_1000,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive
 
La traducción es imperceptible. Solo perdura el mensaje.

Metodología

La Traducción Imperceptible

Favorecemos la comunicación de empresas y organizaciones.

Garantizamos la calidad y fiabilidad de su comunicación.

Respetamos contenidos y mensajes, independientemente de cuál sea el idioma de destino.

Superamos barreras culturares y eliminamos todas las cuestiones lingüísticas.

Una ardua batalla que solo se gana con mucha experiencia y conocimiento. Nuestra traducción es invisible para el lector final. Solo así llevamos su voz más lejos con toda la claridad y fidelidad al original.

Con confianza, abrimos el camino. Y su negocio avanza.

Cuando empieza la traducción, ya hay un largo trabajo detrás

Todo comienza con el diálogo con el cliente,

donde el Consultor Lingüístico toma nota de los objetivos.

Una traducción de calidad requiere la contribución de todos: del consultor lingüístico, de los traductores y del cliente. La terminología, el público destinatario, la elección del estilo... todo se define durante esta conversación inicial.

Gracias a su experiencia, el consultor lingüístico identifica el talento que mejor se adapta a cada proyecto.

Tras este paso, el equipo de lingüistas encargado de traducir y revisar su traducción está preparado para iniciar su proyecto.

Mil decisiones por minuto: el traductor

El traductor lee y analiza las instrucciones de su proyecto

y el texto con el que va a trabajar.

A continuación, empieza la magia: lograr que tanto el lector del texto original como el lector de la traducción perciban el mismo mensaje. Para ello, el traductor lee y decodifica el significado de una frase en el original. Seguidamente, codifica de forma rigurosa la frase en el idioma de destino de manera que conserve el mismo sentido. En segundos, selecciona, compara y rechaza.

Elige las palabras adecuadas

y crea la frase adecuada.

A cada segundo moviliza años de experiencia en traducción y en el estudio de las lenguas. Cada palabra es sopesada. Cada frase es construida con intención, porque cada texto es único. El arte y la ciencia de saber escoger las palabras adecuadas. Comunicar en nombre de otros, sin ser visto.


El arte está en el detalle: el revisor

El gusto por el detalle

es una cualidad fundamental de quien se dedica a perfeccionar lo que ya se ha escrito.

Es el revisor quien va a certificar que el texto transmite el mensaje adecuado de forma clara y sin errores.

Más que encontrar errores tipográficos,

el revisor confirmará que la versión final del texto es exacta y adecuada para la cultura de los lectores.

Es un profesional experimentado que domina la técnica de realizar los ajustes necesarios en el texto para que su mensaje se transmita y se alcancen sus objetivos.

La duda es una buena consejera: el responsable del Control de Calidad

Gracias a diversas técnicas y herramientas,

el responsable del Control de Calidad consigue llegar al más mínimo detalle:

terminología, puntuación, formato... nada escapa de su control. Es el último garante de la calidad.

Comprueba detenidamente todos los puntos.

Se asegura de que se han respetado todas las preferencias del cliente.

Y, tras la última comprobación, procede a la entrega de la versión final de la traducción: la culminación de horas de cuidados y años de saber hacer, que deben permanecer invisibles. Solo perdura el mensaje.

¿Tiene un documento que desea traducir? Estamos aquí para ayudarle.