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Love Stories: el equipo tiene algo que decir.

Equipo

De profesionales para profesionales

Apóyese en un equipo que sabe lo que hace. Porque nuestro éxito es seguir mejorando aquello que más valora.

¿Habrá algo más importante?

Y quizás siendo los más útiles, seamos incluso los mejores. Los mejores para usted y para su negocio. Porque la confianza de verdad es compartir el futuro.

Dinis Carvalho

Dinis Carvalho

CEO
Me enamoré de la lingüística en la facultad, cuando descubrí que llevaba dieciocho años hablando y escribiendo sin haber pensado nunca en cómo funcionaba el lenguaje.

Me enamoré de la lingüística en la facultad, cuando descubrí que llevaba dieciocho años hablando y escribiendo sin haber pensado nunca en cómo funcionaba el lenguaje.

 

El gusanillo me llevó a profundizar en el estudio de la fonética, la semántica, la sintaxis, la terminología y la estilística, para percibir y dominar la herramienta de comunicación.

 

De este modo nació el descubrimiento de la semiótica: el estudio del sentido. Y de ahí cobró sentido dedicarme a la traducción, el arte de transferir el sentido de un idioma a otro.

Consultores lingüísticos

Un equipo de profesionales para ayudarle

Ana Rijo

Consultora lingüística

Siempre me gustó mucho la música. En la adolescencia, quería tener posters de músicos y me compraba la revista Bravo. En aquella época, la Bravo solo existía en alemán y no entendía nada de lo que estaba escrito. Hasta el día que encontré el diccionario de alemán-portugués de mi madre y empecé a intentar traducir la revista.

Fue entonces cuando me entró el «gusanillo» de la traducción y terminé licenciándome en Lenguas, Inglés y Alemán.

Así, desde que puse un pie fuera de la facultad, me adentré en el mundo de la traducción profesional.

Desde que puse un pie fuera de la facultad, me adentré en el mundo de la traducción profesional.

Fernanda Faria

Consultora lingüística

Crecí en la frontera entre la ruralidad y los suburbios, pegada a la televisión viendo series y películas, y allí absorbí las primeras bases de inglés.

En el colegio y en la universidad, me fui dando cuenta de que mi talento era comprender, no solo idiomas, sino también puntos de vista y conceptos. Acepté esta responsabilidad y misión de aportar más entendimiento y comprensión al mundo, a través de cada traducción.

Hoy, como gestora de proyecto, llevo la bandera del conocimiento todavía más alto en nombre del entendimiento a escala mundial.

En el colegio y en la universidad, me fui dando cuenta de que mi talento era comprender, no solo idiomas, sino también puntos de vista y conceptos.

Ana Rita Canteiro

Consultora lingüística

De pequeña, sentía fascinación por los subtítulos de la televisión: escuchaba en un idioma y leía en otro, y le encontraba sentido.

De adolescente, me leí el primer volumen del Señor de los Anillos en portugués. Y me encantó la historia, pero se me hizo un poco pesada. Entonces, decidí leerme los siguientes volúmenes en inglés y, a pesar de no entender todas las palabras, era más dinámico y ligero. Fue entonces cuando me di cuenta del impacto del papel del traductor: podía traicionar al original o no decirlo de la misma forma.

Y como me gustaba escribir y los idiomas, dedicarme a la traducción parecía la elección más adecuada.

El traductor tiene una gran responsabilidad sobre el mensaje final. Por eso, sería yo quien garantizase que no se perdería nada en mis traducciones. No dejaría tal responsabilidad en manos ajenas.

El traductor tiene una gran responsabilidad sobre el mensaje final.

Cátia Belo

Consultora lingüística

Desde muy pequeña me gustaba más ver los programas de los canales por cable que los portugueses. Cuanto más diferente era el idioma, más interesante me parecía.

Por ello, cuando tuve la oportunidad de aprender otro idioma, además del inglés, no lo dudé: «¡Quiero aprender alemán!». Lo que para la mayoría de las personas resultaba un idioma muy extraño, para mí solo era un puzle con muchas piezas, pero un puzle muy divertido.

Y así se construyó mi amor por las lenguas, y por el significado del lenguaje.

Cuanto más diferente era el idioma, más interesante me parecía.

Raquel Silva

Consultora lingüística

Descubrí la traducción en la secundaria, en la asignatura de técnicas de traducción.

Cuando era más pequeña y me preguntaban qué quería ser de mayor, mi respuesta siempre era diferente pero, desde ese momento, pasó a ser siempre la misma: quería ser traductora.

Parte de mi amor por la traducción se debe a otro amor: la literatura anglófona.

Confieso que hace mucho tiempo que no leo libros de autores portugueses. Este tipo de cosas no se dice, pero me gusta mucho más la literatura anglófona, sobre todo la inglesa y la estadounidense.

Parte de mi amor por la traducción se debe a otro amor: la literatura anglófona.

Brenda

Consultora lingüística

En las clases de gramática, mientras que mis compañeros le preguntaban a la profesora: «¿Y por qué tenemos que estudiar todo esto, para qué sirve?», a mí me parecía muy divertido entender las reglas y el funcionamiento de la lengua. Por ello, me fascinaba estudiar idiomas, solo por el ejercicio lógico y de memoria.

Sin embargo, fue durante mis primeros viajes al extranjero cuando me di cuenta del verdadero poder de hablar varios idiomas. Poder comunicarme con personas de otras culturas era, en el fondo, la posibilidad de ver el mundo a través de otros ojos.

Desde entonces no tuve más dudas y me propuse el gran desafío de ser una buena traductora.

Poder comunicarme con personas de otras culturas era, en el fondo, la posibilidad de ver el mundo a través de otros ojos.

Ivana

Consultora lingüística

Crecí en Mococa, una ciudad en el interior de São Paulo, en Brasil.

Para enriquecer mi experiencia en otras culturas, me hice voluntaria de una ONG que organizaba intercambios escolares entre adolescentes de todo el mundo. Entre tantos idiomas y distintas culturas, la primera herramienta de comunicación era el inglés. Por eso, aprender este idioma era fundamental.

Cuando por fin me tocó hacer el intercambio escolar, elegí Italia, el país de origen de mi familia paterna. Más allá de mi pasión por el sol del Mediterráneo, la lengua italiana ganó un lugar especial en mi vida.

Mi pasión por la traducción surgió de las experiencias vividas con estos dos idiomas.

Para mí, traducir es aumentar las posibilidades de comunicación entre las personas, el acceso a la información, y colaborar para conseguir un mundo totalmente interconectado.

Para mí, traducir es aumentar las posibilidades de comunicación entre las personas, el acceso a la información, y colaborar para conseguir un mundo totalmente interconectado.
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